15 Jan 07

First Previous Next Last [email protected]
    ARCHIVE
Efedito s Home
Comments

Pet 2
0 1 2 3 4
5 6 7 8 9
10 11 12 13 14
15 16 17 18 19
20 21 22 23 24
25 -
25 26 27 28 29
30 31 32 33 34
35 36 37 38 39
40 41 42 43 44
45 46 47 48 49
50 -
50 51 52 53 54
55 56 57 58 59
60 61 62 63 64
65 66 67 68 69
70 71 72 73 74
75 -
75 76 77 78 79
80 81 82 83 84
85 86 87 88 89
90 91 92 93 94
95 96 97 98 99
100 -
100 101 102 103 104
105 106 107 108 109
110 111 112 113 114
115 116 117 118 119
120 121 122 123 124
125 -
125






EfEdITo S
Speech of the day


Señores, debido a causas ajenas a mi voluntad, el trabajo ennoblece al hombre, ganaremos el pan con el sudor de mi frente, etc.

Inexplicablemente, a lo largo del siglo pasado, el culto al trabajo ha sido uno de los pilares fundamentales tanto del comunismo como del catolicismo o el capitalismo... Y nadie vio nada raro. ¿Cómo es posible que nadie oliera a quemado en todo esto...? ¿No se masca el complot judeo-masónico acaso?

Trabajar es un coñazo y tener que hacerlo para vivir es una señal inequívoca de que seguimos siendo monos con poco pelo. Y el que venga con milongas, dignidades y demás, que trabaje por mí y me mantenga.

Todo esto lo digo porque, por motivos laborales, la periodicidad de las tiras se va a ir al traste de nuevo. Para este semana ya hay dos tiras hechas, pero para la próxima, buff, ya veremos...

Paísss.

Hala, reflexionen, lean y duerman como pequeños lechoncitos.




Comenta Desarrolla tu sapiencia..
Name:
Email:
Comment:

Pub!!
The World Comments
Webber
2007-01-17
     arf, que pereza actualizar, mandar email, etc

todo sea por la causa


calri
2007-01-17
     y cuando sean liberados,haran como la gallega esa de mexico y posaran en pelotas en interviu¿?


Webber
2007-01-16
     Ohhh, por fin podras hacer una descripcion fidedigna del infierno! que tipo de individuos hay por ahi?

salude a la directora del sitio, seguro que es maja.



2007-01-16
     ¡Estoy en el Infierno! ¡Es una úlcera! ¡Socorro!

Ajam. Pelos. Vale. Cuernecitos monos. Bien, bien. Mmmm... ¡Dios, quiero volver a Kansas!


miusicpitusi
2007-01-16
     Impresionante,..Cuernecitos rellenos de algodón como arma poética de destrucción masiva, tan determinante como un amanecer ensalada


DrB
2007-01-15
     Interesante el comentario iluminatorio de Sota, efe te pudo el concepto de densidad, ese que normalmente se pilla con 15 agnos, bueno, ese y el de tamagno.

Que tal por el infierno? esta como dicen lleno de colores?


calri
2007-01-15
     calla calla,que como los de seguridad del aeropuerto se enteren de esta tira,nos quitan ya hasta los peluches en la aduana :S:S


Patty
2007-01-15
     Pues a mí me gusta trabajar en lo mío, aunque sea de prácticas, osea, que ni siquiera cobro como tú. y lo de los cuernecitos de algodón es taaaaaaan mono :P


Ardid
2007-01-15
     ¿Por qué hay conversaciones-monólogos de pelos? O_o

Jo, Efe, menudo nivel. ¡Casi parece que has usado una regla! Pero yo me pregunto,¿por qué en la última escena no sale cómo se llevan al guardia agonizante por una tv, o algo así?
Dudas...


Webber
2007-01-15
     incluso sabiendo que es ficcion se sufre al ver a esos pobres infelices en la carcel. Quiza la proxima vez lleve un reno de peluche para que le clave el cuerno de marras al señor agente de la ley y el orden.

El texto no lo entiendo bien, creo que entre el primer parrafo y el segundo hay un triple salto al vacio creativo.


Sota
2007-01-15
     Ah, sobre la tira... Por qué el ojo derecho de Martin (el cerdito es Martin, verdad?) va cayendo hacia abajo (y hacia dónde va a caer si no?) según avanzan las viñetas? Y ya que están en la carcel... Habrá escena en las duchas? Los peluches se duchan, ahora que lo pienso?


Sota
2007-01-15
     Uh... en realidad, somos más peludos que cualquier otro mono (medido en número de pelos/cm^2 de piel). Lo que pasa es que el pelo es más corto, fino y claro que en los demás simios. No, las alopecias galopantes como la mia no cuentan. Y la excusa, a estas alturas, no cuela, que lo sepas.


Up

First Previous
Next
Last [email protected]



(c) Efedito and Efewebber (2006)